Cuando entrenar no es suficiente

A continuación os explicamos, por qué pese a que dos personas entrenen de la misma manera, ambos pueden tener resultados muy diferentes. Pero por supuesto, sobre una base científica.

No todas las personas que hacen ejercicio logran los mismos beneficios en su forma física o salud en general. Investigadores de Japón creen que tienen una posible respuesta. Han encontrado una proteína hepática llamada selenoproteína P que se libera en la sangre de las personas en las que no suele funcionar correctamente los distintos tipos de entrenamiento.

La selenoproteína P funciona limitando el transporte de glucosa (azúcar) hacia los músculos. Esto podría ayudar a explicar por qué hasta el 20 por ciento de las personas con diabetes tipo 2 (diabetes adulta) tienen poca o ninguna mejoría en el control del azúcar en la sangre haciendo ejercicio regularmente.

Actualmente no hay pruebas para los niveles de selenoproteína P en la sangre. Por lo tanto, todavía no es posible determinar quién se beneficiará menos del ejercicio físico. A pesar de esto, la realidad sigue siendo que el ejercicio funciona para la mayoría de las personas. Si no quizás físicamente, existen mucho beneficios emocionales y cerebrales con el ejercicio regular.

También cabe destacar, que pese a que este pueda ser uno lo de los causantes de que ciertas personas consigan una mejor forma física con el mismo entreno que otras, la dieta es una parte clave de este proceso, y por muy parecido que sea tu entrenamiento al de una persona con mejor físico, si no copias también sus patrones alimenticios te estás quedando sólo con el 30% del proceso completo.